En verano, al tener el centro de operaciones en Benalmádena, la bicicleta se hace más complicada, porque necesito transportarla en el coche o salir por la N340 que no me gusta nada. De las rutas posibles, y la que estoy haciendo semanalmente, está la subida a Mijas. Unos 12 km exigentes, a medio camino entre Vendo Miel y la Reina.

Pero hay un reto que siempre lo he tenido en mente: La subida al repetidor de Mijas («Cerro del Moro»). Comienza a unos dos km antes de llegar a Mijas, por una carreterilla de servicio entre pinares.

He intentado subirlo en dos ocasiones. La primera, el año pasado con la Cannondale y fue un «infienno». La cannondale, a parte de ser de tener 20 años y ser de aluminio, tiene como piñon más grande un 25. Y cuando intenté subir, había momentos que no era capaz de dar la pedalada, juraría que me hacía el caballito, jajaja. La tercera vez que tuve que poner el pie a tierra, me di media vuelta. En el ciclismo se sufre, pero hay cosas que no tienen sentido.

Este año con la Gyant de carbono, lo intenté una tarde sin habérmelo propuesto. Empecé una charla con un ciclista de Granada en la subida de Benalmádena que quería subir el repetidor y no conocía la carrretera. Cuando empezamos, él se dió la media vuelta, y yo seguí. Mamonaso. Pero me tuve que dar la vuelta a 2 km, se hacía de noche (gran excusa) y yo iba reventado.

Leches, que lejos y que alto pinta aquello

Así que llegó el gran día: 1/8/2020. Para estrenar vacaciones, como nos íbamos a la Playa y no podía quedar con los pedales rotos para ir a Nerja, salí a las 8:30 a la conquista del repetidor. Hasta llegar a la base de la carretera de servicio, sobre las 9:30, he ido regulando para reservar energía. La mañana se había levantado nubosa, pero justo al empezar el devío de la subida de unos 6km, empezó a pegar el sol. Los primeros tramos son muy duros, llegando a un 12% de desnivel. El pico está a 952m, con un desnivel de 500m en 5 Km.

Durante la subida me adelantaron 2 montainbikers, normalmente no pueden hacerlo en una subida de carretera, pero esta es muy exigente, y como yo iba clavado y ellos tenían más molinete, me pasaron sin dificultad. La subida es de un 9% sostenido. No parece demasiado, pero como no hay zonas más suaves, nunca puedes recuperar.

En un momento de un tramo con un sol de justicia que puso el termómetro a 34º, no tuve más remedio que parar en una sombra. Estaba al límite, como se me ha jodido el garmin no se a qué pulsaciones me puse, pero seguro que chungo a la vista de cualquier cardiólogo. Me repuse, bebí agua, hice una foto para tratar de disimular, ejem, y continué hacia arriba. Eso sí, haciendo eses para tratar de allanar la cuesta. Si, vale, es un poco humillante, pero se trata de llegar, no de morir en el intento.

Una paradita para tomar esta magnífica y enfocada foto.

Estaba preocupado por los últimos dos kilómetros, que me dijeron que eran los peores. Hay rampas del 10%-11% hasta el repetidor, pero como que ya a esas alturas uno no siente las piernas, incluso pasa por alguna arboleda tupida que da un respirillo o así se percibe.

Al llegar arriba, una vista magnífica, pero sobre todo, una sensación de «prueba superada». Justo detrás llegó un guiri con bicicleta alquilada, que estaba la criatura completamente chorreando de sudor. «Too hot»,…ya te digo, yo que soy un largarto y estaba seco, esta criaturita no se olvida del repetidor en varias vacaciones. Por cierto, al bajar me encontré una imagen sorprendente: un chaval, guiri también, con unos patines muy largos y dos bastones como de sky de fondo subiendo por la carretera con su padre (o entrenador) en coche detrás con la música a todo trapo. Que bestia, seguro que estaba entrenando para una competición ultra pro. Lo «mismitico» yo.

Abran la verja, que vengo a hacerle un apaño a Tele5
Que nadie ponga en duda la hazaña. El guiri no sale, ya se había derretido del todo.
Vistas espectaculares desde lo alto.. La próxima vez subo en moto.

La verdad que no era para tanto, ahora que estoy aquí fresquito en la terracita contemplando el repetidor desde muy abajo.

Por cierto, tenía que haber aprovechado para sabotear el transpondedor de Tele5, cachis, se me ha olvidado.